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Historia de la naranja: desde china hasta hoy

La naranja es una de las frutas más sabrosas y beneficiosas y, aunque no lo parezca, tiene una historia muy larga detrás. Los investigadores del Céntro de Genómica del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias sitúan su origen en China hace tres mil años.

Surgió de un cruce entre el pomelo y la mandarina, que en aquel momento no tenían el aspecto y el sabor que tienen ahora, pero que gracias al saber hacer de los agricultores chinos, consiguieron que la naranja llegara hasta nuestros días tal y como la conocemos.

La primera referencia escrita que se conserva sobre las naranjas es del siglo XIII a. de C., cuando el emperador chino Ta-Yu la mencionó al incluirla en los impuestos.

En un principio la naranja se cultivaba al sur de China, pero poco a poco se fue extendiendo por el sudeste asiático gracias a la ruta de la seda. El escritor griego Teofrasto, discípulo de Aristóteles, escribió ‘Historia de las plantas’ en el siglo IV a. de C. y recogió datos sobre el cidro, llamado ‘manzana médica’ debido a sus propiedades curativas, refiriéndose a la naranja.

Durante el Imperio Romano se progresó de forma notable en la agricultura y en los escritos de la época se menciona en muchas ocasiones a los ‘agrios’, sus propiedades curativas, su modo de cultivo, sus tipos de flores y cómo trasplantarlos, regarlos o fertilizarlos.

A nuestro país llegó mucho más tarde, concretamente en el siglo XV, introducida por los árabes. En un primer momento su sabor amargo la relegaba a ser usada solo con fines decorativos, pero poco a poco se consiguió cruzar especies para conseguir variedades más dulces.

Vasco de Gama trajo de China en 1520 nuevas variedades de las naranjas (de ahí la expresión ‘naranjas de la China’ que aún hoy se usa), desconocidas en nuestro país, con mejor sabor y mayor calidad.

¿Cómo llegó Valencia a ser una región famosa por sus naranjas? Podemos situar ese momento en 1791, cuando el sacerdote Vicente Monzó comienza a cultivar en Carcaixent.

Comienzan a cultivarse en Burriana a principios del siglo XIX, después se extienden hacia Villarreal y después por toda Valencia a finales del mismo siglo.

La industrialización impulsa el cultivo de esta fruta, y su consumo continúa creciendo, con altibajos unidos a las grandes crisis y a las guerras, hasta nuestros días.

Ahora sabiendo cómo de antigua y exótica es la historia de la naranjam podemos mirarla con otros ojos, ya que su piel ha sido contemplada por emperadores chinos, faraones egipcios, pensadores griegos, sultanes árabes y reyes medievales.

Fuente: naranjasyfrutas.com