Categoría en Alimentación sana

¿Sabes por qué la stevia ayuda a prevenir la diabetes?

¿Sabes por qué la stevia ayuda a prevenir la diabetes?

Gracias a edulcorantes como la stevia, que es 100 % natural y 30 veces más dulce que la sacarosa, nuestros platos pueden adquirir ese sabor dulzón que tanta gente necesita, sin aportar ninguna caloría, y controlando los niveles de azúcar en sangre. De esta manera, este prodcuto se convierte en el aditivo perfecto para todos y, muy especialmente, para las personas con diabetes.

Los componentes activos del extracto de la stevia, el esteviósido y el rebaudiosido, potencian las proteínas TRPM5 que, además de potenciar el sabor, consiguen que el páncreas libere la insulina correcta; pero, ¿cómo logra la stevia ser tan sumamente dulce y ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre?

Ahora, un grupo de expertos de la Universidad de Leuven (Bélgica), en colaboración con especialistas de la Universidad de Oxford (Reino Unido), han descubierto el mecanismo que lo hace posible. La stevia estimula las proteínas encargadas de percibir el sabor. Tras realizar experimentos en ratones, los expertos comprobaron que la clave está en la estimulación de las proteínas TRPM5, es decir, aquellas que se encuentran en las células gustativas y en el intestino, y que son las encargadas de enviar al cerebro los mensajes gustativos.

Los especialistas se percataron de que los componentes activos del extracto de este edulcorante, el esteviósido y el rebaudiosido, potencian las proteínas TRPM5 y, por tanto, aumentan la capacidad de la lengua para percibir el gusto dulce, amargo y umami (sabroso). Asimismo, también observaron que al estimular estas proteínas TRPM5, también se consigue que el páncreas libere la insulina correcta, por lo que evita niveles altos de azúcar en la sangre y, por ende, puede prevenir el desarrollo de enfermedades como la diabetes tipo 2, una patología asociada a malos hábitos de vida, y provocada por la liberación insuficiente de insulina por parte del páncreas.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores separaron a los ratones en dos grupos. Si bien en ambos casos recibieron una dieta rica en grasa, solo a uno de los dos grupos se le administró también una dosis diaria de stevia. Fue en este punto cuando observaron que, transcurrido un tiempo, aquellos ratones que no habían recibido la dosis de stevia diaria habían desarrollado diabetes tipo 2, mientras que el porcentaje de esta enfermedad fue inferior en aquellos que sí habían consumido stevia.

Además, también descubrieron que aquellos roedores que no presentaban las proteínas TRPM5 también desarrollaban diabetes tipo 2, aunque hubieran consumido diariamente este edulcorante.

Si bien los resultados de este estudio son alentadores, y podrían suponer el desarrollo de nuevos tratamientos para controlar e incluso prevenir la diabetes, Koenraad Philippaert, uno de los investigadores principales de la Universidad de Leuven, ha advertido que aún faltan estudios para corroborar estos resultados en humanos.

 

Fuente: infodiabetico.com

Las vitaminas, aliadas para proteger nuestra piel de los rayos solares

Las vitaminas, aliadas para proteger nuestra piel de los rayos solares

Con los primeros baños de sol llegan los enrojecimientos de la piel y hasta las quemaduras. Preparar nuestra dermis contra la radiación solar es necesario y las vitaminas son unas aliadas perfectas para conseguir una buena protección y un bonito bronceado.

Ensaladas, verduras, frutas, carnes y pescados a la plancha o al vapor son imprescindibles para conseguir una piel lo más sana posible. Mantener una dieta equilibrada y tomar mucha agua, especialmente en los meses de calor, siempre ayuda a evitar problemas dermatológicos. Y además un aporte de determinadas vitaminas favorece la protección de nuestra epidermis:

Vitamina A. Excelente cicatrizante que ayuda a mantener la piel hidratada, tersa y suave. Entre otros alimentos, son ricos en esta vitamina el hígado, los lácteos y la yema de huevo. Las cremas a base de vitamina A hidratan la piel y evitan la formación de arrugas. De cara al verano protegen la epidermis de las radiaciones UVA, UVB y los radicales libres causantes del envejecimiento.

Vitamina B2. Está muy relacionada con el cuidado de la piel ya que tiene una importante acción en casos de eczemas, descamación de la piel y seborrea, además de prevenir el envejecimiento cutáneo. Abunda en la levadura de cerveza, el germen de trigo y los productos lácteos.

Vitamina C. Es muy conocido que los cítricos (naranjas y limones), los kiwis y las fresas son muy ricos en esta vitamina. Mantiene el colágeno y el soporte de la piel, previniendo así la formación de arrugas provocadas por la exposición excesiva a los rayos solares. La vitamina C también ayuda a la absorción del hierro, que es un mineral que provoca un bronceado bonito.

Vitamina E. Contrarresta el envejecimiento producido por la exposición a los rayos ultravioletas y ayuda a mejorar el tejido celular. Es una de las vitaminas con mayor poder antioxidante ya que está más que demostrada su acción contra los radicales libres. Favorece la absorción de betacaroteno y su acción se potencia con otros antioxidantes como el selenio. Se encuentra en verduras de hojas verde, huevos, cereales integrales, germen de trigo, aceite de soja, aceite de girasol, …

Azufre. Forma parte de los aminoácidos que ayudan a construir los tejidos y es un mineral con un efecto depurativo y antiinfeccioso. Protege la piel y mantiene la elasticidad de los vasos sanguíneos. El ajo, las legumbres, los frutos secos, la levadura y la soja contienen grandes cantidades de azufre.

Hierro. La piel tiene buen color gracias a la hemoglobina y el hierro es un mineral indispensable en su producción. Mejoran su asimilación con el cobre, el cobalto, el manganeso y la vitamina C. Se encuentra en las legumbres, en el hígado y la carne roja en general, en los frutos secos y en las hortalizas de hojas verdes.

Selenio. Tiene un importante papel como antioxidante ya que frena la oxidación de las células y previene de esta manera el envejecimiento. El selenio lo encontramos principalmente en carne, pescados, moluscos, germen de trigo, cereales integrales y levadura de cerveza.

Zinc. Este mineral tiene propiedades antioxidantes y favorece la cicatrización, al mismo tiempo que proporciona elasticidad y tonicidad a la piel. Los huevos, la levadura de cerveza, el marisco o los cereales son algunos de los alimentos ricos en zinc.

DESTACADO

Para el bronceado: zanahoria

Los zumos a base de zanahoria son ideales para la piel. Pueden combinarse con uva, piña, alfalfa fresca y perejil. Los jugos se recomienda tomarlos en ayunas para hidratar la piel y conseguir un bronceado perfecto.

Plantas medicinales como el diente de león favorecen la eliminación de toxinas y al mismo tiempo nos ayudan a mejorar el tono del bronceado.

Fuente: disfrutaverdura.com

Las Grasas y el Corazón

Las Grasas y el Corazón

Los tipos de grasas recomendados para una alimentación saludable son los ácidos grasos insaturados, existen distintos tipos pero los más representativos son los poliinsaturados (como los ácidos grasos omega-3, característicos de pescados de mar) y los monoinsaturados (especialmente el ácido oleico, presente en el aceite de oliva y aceitunas).

Las grasas poliinsaturadas contribuyen a reducir las tasas de colesterol total (tanto el HDL-c, también llamado colesterol bueno, como el LDL-c o colesterol malo) y de triglicéridos en sangre. En este grupo se encuentran el ácido graso omega-6 linoleico y los omega-3, llamados EPA y DHA. En los omega-3 también se incluye el ácido graso linolénico, ya que a partir de él nuestro organismo produce ácidos grasos EPA y DHA. El linoleico (omega-6) y el linolénico (omega-3) son ácidos grasos esenciales.

Esto significa que nuestro organismo no los puede producir por sí sólo y que debe ingerirlos mediante los alimentos que componen la dieta.

Las monoinsaturadas, reducen el colesterol total a expensas del LDL-c, evitan su oxidación (principal causa por la que dichas partículas de colesterol tienden a adherirse a los vasos sanguíneos formando las llamadas placas de ateroma) y aumentan los niveles del HDL-c (factor de protección de estas enfermedades)

Por ello, son especialmente recomendables los siguientes alimentos Aceite de oliva (preferiblemente el virgen de primera presión en frío), por su aporte de ácido oleico, vitamina E (antioxidante) y otras sustancias como los fitosteroles (reducen las tasas de colesterol en sangre). Aceites de semillas (girasol, maíz, soja…) y frutos secos, por su aporte de grasas poliinsaturadas. Las nueces destacan por su riqueza en ácido linolénico, un ácido graso esencial precursor de los ácidos grasos omega-3. Pescados y mariscos, por sus ácidos grasos omega-3.

Acidos Grasos Saturados

Los ácidos grasos saturados tienden a elevar los niveles o tasas de colesterol y triglicéridos en sangre si se consumen en exceso. Estos se encuentran principalmente en: carnes, vísceras y derivados (embutidos, patés, manteca, etc.), lácteos enteros (crema de leche y manteca), huevos y productos alimenticios que contengan los alimentos mencionados. También están presentes en el aceite de coco y palma, y en los productos con grasas hidrogenadas (grasas insaturadas que se saturan con hidrógeno para poder tener una textura semisólida), como margarinas, productos de repostería industrial, snacks, etc. Los ácidos grasos-trans se obtienen de la hidrogenación biológica de los rumiantes o la industrial, que produce isomerización de los ácidos grasos que componen la grasa. Se ha postulado que una dieta alta de estos isómeros puede ser un riesgo para la salud. Existen numerosos estudios epidemiológicos que asocian el consumo de ácidos grasos trans con riesgos como: aumento del colesterol LDL y disminución del HDL, aumento del riesgo de enfermedad coronaria, interferencia en el metabolismo de los ácidos grasos esenciales, etc. Las principales fuentes de estos son:margarinas, papas fritas de “fast food”, alimentos procesados (productos de repostería y panadería, baños de repostería, cobertura de helados, alfajores, caramelos, galletitas crackers y dulces, productos de copetín, caldos y sopas.), panificados, etc.

El Colesterol

El colesterol es un componente estructural de las membranas celulares de nuestro cuerpo. Además, a partir de él se fabrican otras moléculas de gran importancia funcional: vitamina D, hormonas esteroideas y ácidos biliares de la bilis. Es decir, hay un colesterol que produce nuestro organismo de forma natural y otro que obtenemos de los alimentos. El colesterol se transporta en sangre unido a proteínas y a otras grasas, formando las denominadas lipoproteínas. Las más conocidas por la población general son HDL-c o colesterol bueno y LDL-c o colesterol malo. Las HDL se consideran buenas porque conducen el colesterol desde las células periféricas al hígado, evitando que se acumule en las paredes de los vasos sanguíneos. El colesterol de la dieta sólo se encuentra en alimentos de origen animal, entre los que destacan las vísceras, carnes y embutidos, crema de leche y manteca, amasados de pastelería que llevan como ingredientes lácteos o grasas animales y huevo. Hasta hace poco se creía que el exceso de colesterol en la dieta era el máximo responsable de la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Pero se ha demostrado que lo que en realidad importa es el total de grasa de la dieta y su calidad.

En definitiva, no hay que prescindir de las grasas, sino consumir cada una de ellas en la proporción adecuada:

El 30% de las calorías totales de la dieta deben provenir de la grasa. Respecto a la calidad de la grasa, el reparto recomendable es el siguiente: • SATURADAS: 10% de las calorías de la dieta. • MONOINSATURADAS: un 10% de las calorías. • POLIINSATURADAS: 10% de las calorías. • En cuanto al colesterol, según las recomendaciones, hay que limitar su ingesta a menos de 300 miligramos al día o, lo que es lo mismo, a menos de 100 miligramos de colesterol por cada 1.000 calorías.

Hábitos Alimentarios cardiosaludables

  • Llevar a cabo una dieta variada, equilibrada en cantidad y calidad de alimentos, de acuerdo a las necesidades individuales.
  • Practicar de modo regular ejercicio físico, en función de las limitaciones de cada persona.
  • Abandonar los hábitos tóxicos (exceso de alcohol, automedicación, tabaco…).
  • Es necesario suprimir el tabaco por ser un factor de riesgo ante enfermedades cardiovasculares.
  • Aprender a seguir un ritmo de vida más relajado, evitando en la medida de lo posible el estrés.

Tomado de alimentacion-sana.org

Alimentos que ayudan a mejorar tu estado de ánimo

Alimentos que ayudan a mejorar tu estado de ánimo

Sabías que los alimentos que comes pueden  afectar tu estado de ánimo? Los alimentos puede influir en la química del cerebro y regular la producción y concentración en la sangre de ciertos compuestos biológicos que intervienen en el estado de ánimo.

¿Qué es la serotonina y qué influye en su producción?

La serotonina ha sido apodada la ” hormona de la felicidad “, debido a su importante papel en la regulación del estado de ánimo. Sin embargo , la serotonina también juega un papel esencial en muchos otros aspectos de la química del cuerpo humano. Es un neurotransmisor, lo que significa que transmite los impulsos nerviosos ( o mensajes ) ​​entre las células en nuestro cuerpo. Las principales funciones de la serotonina son el control del apetito, regulación del sueño, la memoria y el aprendizaje, la regulación de la temperatura, el estado de ánimo, el comportamiento, la función cardiovascular , la contracción muscular, la regulación endocrina y la depresión.

¿Qué son las endorfinas y cómo se puede producir más de ellas?

Las endorfinas son otro tipo de neurotransmisor.  Su efecto sobre el cuerpo ha sido comparado con el de los opiáceos (sin causar la dependencia que causan estas sustancias químicas, por supuesto) . Las endorfinas se liberan durante los momentos de mayor estrés, el miedo o el dolor. Ellos reducen la intensidad del dolor y tienen un efecto calmante en general.

Comer determinados alimentos puede ayudar a aumentar la secreción de endorfinas y estos alimentos incluyen el chocolate y los alimentos fuente de hidratos de carbono. La secreción de endorfinas también aumenta después de períodos de esfuerzo físico intenso .

Todo el mundo tiene alimentos favoritos que nos pueden hacer sentir bien, pero para el propósito de este artículo, los alimentos que inducen el bienestar son los que aumentan los niveles de serotonina en el cerebro o la secreción de endorfinas .

De acuerdo al Institute of Optimum Nutrition estos son 10 alimentos que pueden mejorar el estado de ánimo:

Chocolate (preferentemente chocolate negro): Ciertos químicos encontrados en el chocolate estimulan los canales en el cerebro para liberar endorfinas. El chocolate contiene altas cantidades de fenoles, antioxidantes que aumentan el estado de ánimo, pero también

contiene grandes cantidades de grasa y azúcar. Debido a que el chocolate es dulce, aumenta

niveles de azúcar en la sangre muy rápidamente, provocando un aumento de la energía, pero esto es seguido con la misma rapidez por una baja muy pronunciada. Así que el chocolate es bueno en pequeñas cantidades o en forma esporádica. Cantidad recomendada: 30 gramos de chocolate negro (1 tableta) es suficiente.

Fresas: Son una fuente rica de vitamina C, que ayuda en la producción de endorfinas y a la absorción de hierro. También son una buena fuente de potasio, que ayuda en la generación de los impulsos nerviosos. El color rojo de las fresas se debe a antocianina, un flavonoide que también mejora nuestro estado de ánimo. Cantidad recomendada: 1 taza por día.

Yogur: Contiene calcio, fósforo, riboflavina , vitamina B12, y proteínas de la leche. Estas proteínas contienen un aminoácido esencial llamado triptófano que es precursor de la serotonina. Cantidad recomendada: depende de la edad, pero en general, se necesitan 2-3 porciones por día de lácteos. 1 porción equivale a un vaso de yogur.

Pasta: Es una gran fuente de hidratos de carbono complejos, que nos brinda saciedad mientras

favorece la liberación de energía lentamente. La proteína de las pastas contiene dos aminoácidos, triptófano y L – fenilalanina, que también estimulan la producción de endorfinas . La pasta hecha de harina integral es una opción aún mejor, ya que contiene una cantidad alta

de fibra y vitamina B. La porción recomendada es de 100 gramos de fideos en seco que puede reducirse a 60 gramos si existe sobrepeso.

Pan francés:  Una buena fuente de energía, que contiene vitaminas del complejo B, y si se come caliente es aún más reconfortante. Las baguettes integrales, en particular, son una buena fuente de fibra, vitaminas del complejo B y de calcio. El pan francés común tiende a ser alto en sodio (sal). La porción de pan recomendada es de 30 gramos (1 migñón o 1 rebanada).

Plátanos: Los plátanos son ricos en potasio, que es un mineral esencial para la función nerviosa. Los azúcares naturales de los plátanos se liberan rápidamente en el torrente sanguíneo, haciendo que aumenten los niveles de energía. Esta fruta contiene gran cantidad de carbohidratos con almidón, que da sustento al buen humor. Un plátano chico es suficiente para aportar los carbohidratos necesarios (20 gramos).

Uvas: Ricas en vitamina C y con alto contenido en azúcares naturales que aumentan los niveles de energía y la producción de endorfinas. Las uvas rojas y negras son ricas en polifenoles , que son una gran fuente de antioxidantes y ayudan a proteger contra el cáncer y enfermedades del corazón. Una porción equivale a un racimo chico de uvas.

Naranjas: ricas en vitamina C precursora de endorfinas. También contienen buenas cantidades de vitaminas del grupo B y flavonoides. Como todos los cítricos, son una excelente fuente de antioxidantes. Del total de frutas recomendadas por día (2-3), al menos una debe ser cítrica.

Nueces: Ricas en vitaminas del grupo B, proteínas y selenio, un mineral que se ha demostrado que tienen propiedades que influyen en el estado de ánimo en forma positiva. Las nueces de Brasil son la fuente más rica de selenio. Poseen un alto contenido de grasa, y son altas en calorías. Sin embargo, la grasa que poseen es insaturada y no contiene

colesterol, por lo que las nueces son una excelente opción de grasa saludable para la dieta. Un puñado de nueces por día alcanza para aprovechar sus efectos sobre la salud.

Semillas de sésamo: Son una buena fuente de proteínas, vitamina E antioxidante y calcio. También son una fuente de grasa, pero, al igual que con las nueces, son en gran parte no saturadas, por lo que son una excelente opción cuando se consumen en cantidades moderadas. 2 cucharadas por día de semillas de sésamo son suficientes para que podamos disfrutar de sus beneficios.

Fuente: Nutricionista Ivana Raschia

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